Autoconocimiento, Disciplina Positiva

Cómo implementar Disciplina Positiva (Parte 1)

A medida que voy compartiendo Disciplina Positiva con padres y educadores en los talleres, he observado la necesidad de acompañamiento en el proceso de comenzar a aplicar Disciplina Positiva.

Los comentarios suelen coincidir: “la teoría es fácil, pero luego en la práctica…”, “si, si, es todo muy bonito, pero a mi no me sale decir eso…”, “si, muy bien, pero cuando mi hijo hace…¿yo qué hago?”, etc.

Por eso hoy he decidido realizar una serie de entradas en el blog para acompañarte paso a paso para que el cambio de la teoría a la práctica no te parezca tan imposible.

Antes de comenzar, varias advertencias, no es imposible, sí es fácil de entender, y sí requiere de gran esfuerzo y constancia por nuestra parte.

Y ya, como último consejo, no son recomendables las prisas, la urgencia. Si has asistido a alguno de los talleres de Disciplina Positiva o has leído algo sobre esta filosofía, ya sabrás que no buscamos resultados a corto plazo, para eso ya existen muchos métodos de modificación de conducta muy efectivos para cambiar y/o eliminar un comportamiento indeseado a corto plazo, lo que no se tiene en cuenta en estos métodos es los efectos perjudiciales que pueden provocar a largo plazo. En DP nos enfocamos en el futuro, en las características y habilidades que deseamos para los adultos del futuro… Y ya no me detengo más en esto, que da para otra serie de entradas en el blog, y vamos a comenzar con la guía para implementar Disciplina Positiva.

Aclarar que si no conoces nada de Disciplina Positiva, lo que viene a continuación probablemente te suene a chino, por lo que mi recomendación es que asistas a alguno de los talleres que se programen por tu zona y/o leer alguno de los libros que se pueden adquirir en el mercado de Disciplina Positiva.

Antes de empezar a aplicar las herramientas que nos proponen en Disciplina Positiva, es necesario provocar un cambio de actitud, ya que de otro modo podríamos hacer un muy mal uso de las mismas al no lograr el equilibrio entre amabilidad y firmeza.

Primero: Recomiendo la visualización de este vídeo, y cada vez que nos entren dudas de si seremos o no capaces, recordar que la plasticidad del cerebro nos permite cambiar viejos por nuevos patrones, y que para que ese cambio se haga estable debemos practicar mucho y todos los días. NO TE RINDAS AL PRIMER CONTRATIEMPO, RECUERDA, ES MÁS IMPORTANTE EL PROCESO QUE EL RESULTADO, SIGUE PRACTICANDO.

Segundo: Ponte un reto. Ejemplos: dejar de gritar, cambiar el no por lo que si pueden hacer, cambiar órdenes por preguntas, dejar de sermonear, gestionar los enfados, involucrar a los niñ@s más, etc. Empieza por el que creas más necesario en tu hogar/escuela/grupo, el que te haga sentir peor, que te haga sentir que te alejas de tus hij@s/alumn@s, …

Ahora coge un cuaderno, este cuaderno te va a acompañar en todo el proceso, va a ser tu guía y tu diario. Anota el reto en el cuaderno, y diseña el proceso en pequeños pasos (por ejemplo: primera semana: tratar de evitar el no, cambiar la forma de expresar limites explicando lo que sí puede hacer en lugar de lo que no) cada paso te puede llevar uno o varios días, el ritmo lo pones tú, y al final de cada paso valora el cumplimiento, anota en tu cuaderno las veces que has logrado cumplir con el reto marcado, y las veces que no. Analiza en cada caso tu estado de ánimo en ese momento, la situación, la hora del día, lo que estaba haciendo el/a niñ@. Esto nos ayudará a ser conscientes de cuándo solemos reaccionar, en lugar de razonar, y únicamente siendo conscientes podremos provocar cambios en nuestra forma de actuar.

No comiences con un nuevo reto hasta que hayas logrado que la nueva conducta sea lo que “te sale” habitualmente, y que únicamente, muy de vez en cuando, “te salga” la conducta indeseada.

Tercero: De forma simultánea con el reto, para lograr convertir en una costumbre la conducta deseada, debemos trabajar en ella, en las veces que no somos capaces de cumplir nuestro reto, en principio siendo conscientes de cuáles son las situaciones que nos hacen reaccionar, y tratando de evitar que en esa reacción dañemos a alguien. Para ello, pensaremos opciones adecuadas, respetuosas, para esas veces que por las circunstancias que sea, no logramos evitar que nos salga la conducta inadecuada (por cansancio, acumulación de tareas, tiempo,…). Anotaremos que opciones respetuosas tenemos en cada circunstancia (retirarnos de la situación, beber agua, contar hasta 10, pedir un abrazo, etc. Cada persona tendrá las suyas). Hay que ser muy concretos a la hora de describir las opciones respetuosas, y anotarlas para que nuestro cerebro lo entienda. Y lo pondremos en práctica.

Cuarto: Para lograr el cambio de actitud tambien es muy importante que nosotros estemos bien, nos encontremos satisfechos, en calma (lo que no quiere decir que podamos estar en modo zen las 24 horas del día), todo lo descansados que sea posible, es decir, cuidarnos (puedes leer más sobre autocuidado en esta entrada). Para ello anota en un cuaderno qué tareas de las que realizas cada día son realmente importantes e imprescindibles y cuales no (las que no sean imprescindibles, posponlas o no las hagas). Y haz un listado de las cosas que te gustaría hacer cada día, únicamente por el placer de hacerlas. Busca huecos en tu programación para sustituir acciones poco importantes por acciones deseables, y cada día haz algo por el placer de hacerlo (leer, dar un paseo, una conversación con amigos,…)

Estos cuatro pasos nos van a acompañar ya el resto del proceso, es decir, para siempre, es muy probable que una vez lo interiorices, no sea necesario ser tan sistemático anotando, aunque mi recomendación es escribir siempre que se pueda o expresarlo en alto, esto ayudará a nuestro cerebro a hacer consciente lo inconsciente, y a convertir en acciones los pensamientos.

La próxima semana empezaremos a hablar de herramientas de Disciplina Positiva, para compaginar con el cambio de actitud, que también nos ayudarán en el proceso.

Os animo a poner en práctica estos cuatro consejos, y a que me contéis en comentarios cómo os va.

Y si te ha gustado ¡Comparte! Hagamos que esta filosofía llegue al mayor número de personas.

¡Muchas gracias por estar ahí!

 

3 comentarios en “Cómo implementar Disciplina Positiva (Parte 1)”

  1. Muy buena idea esto de ayudar a poner en práctica la disciplina positiva con pequeños pasos para el día a dia. Espero impaciente la siguiente entrada del blog para irme aclarando mejor como hacerlo después de haber leído el libro. Gracias!

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